lunes, 29 de junio de 2009

Otra de mis muladas (otra más)


Cuento de Brujos
chisme de entierros
los vecinos dicen: ahí viene el muerto.
Era del barrio
tumba sin flores,
un pobre diablo
con dientes de oro.

Probablemente no sean muy inteligentes las chorradas que pasan por mi cabeza casi todo el tiempo. Por ahí me pierdo entre pensamientos arbitrarios, por ejemplo, de la coyuntura política latinoamericana, la importancia de que mi hijo crezca en un buen ambiente y cómo conseguir fiesta la mayor cantidad de tiempo. Y bueno, pues entre todo eso, creo que lo que se me ocurrió podría bien ser compatible con esas tres cosas que cruzaban mi cabeza no hace muchos días atrás.

Si tomamos en cuenta que en Guatemala las cifras diarias de muertos son elevadas, y que las autoridades no hacen absolutamente nada por evitarlo, aclararlo o castigarlo. Que los medios de comunicación se centran más en difundir noticias de sangre y no tanto en apoyar las campañas de desarme, prevención y concientización. Que la mayoría de gente sólo se manifiesta cuando un grupito interesado los manipula y luego se les olvida e ignoran conscientemente lo aberrante e insultante que es el asesinato diario de personas inocentes.

Si tomamos también en cuenta que las campañas de promoción turística y muchas películas gringas nos ponen a los latinos como estas sociedades calientes, que gozan con el baile, sus fiestas tradicionales y su toque folclórico a un sinfín de facetas de la vida, la combinación de estas dos realidades (la de los muertos y la de el alma fiestera) bien podríamos crear una realidad totalmente diferente en nuestro continente.

Cada año celebramos a nuestros muertos y nuestros santos el 1 de noviembre. Comemos fiambre, nos reunimos en familia, los cementerios se visten con globos, música y comida. Se hace el pan de muerto. En algunos lugares se toma chicha. Y bueno, la noche anterior, en una tradición importada de los gringos, mucha gente se disfraza tal cual piñatas de la 10ª. Avenida. En fin, son dos días en los que la muerte es celebrada y emancipada como una actividad relevante en la vida de cualquier persona. ¿Y si lo hacemos todos los días? En lugar de ir como borregos a la plaza Italia, disfrazados todos del mismo color, por qué no mejor armamos fiestas tipo halowin, salimos a la calle disfrazados como la piñata de nuestro personaje favorito a pedir dulces y dinero, y a las personas que no nos den, les tiramos huevos a sus casas para que aprendan a no ser “agarrados”.

Luego de todo esto, podemos regresar a nuestras casas, contar el botín recolectado, nos reunimos en familia y disfrutamos de un buen plato de fiambre, pan de muerto y fresco de súchiles. Más tarde con los cuates, le entramos a la chicha, la cusha y cualquier bebida que nos permita brindar por los que ya no están.

Si esto fuera así, seguramente la coyuntura política latinoamericana sería totalmente distinta. Yo podría decirle a mi hijo que está bien disfrazarse y pedir dulces por la calle. Que está bien tomar chicha, o cualquier tipo de güaro, para brindar en honor de los que no están. Tendría fiesta constantemente, y seguramente la atmósfera general del país sería diferente. Claro, por ahí podrían pensar "qué aburrido comer todos los días fiambre", pero seguro es más nutritivo y saludable que una hamburguesa o una pizza.

martes, 23 de junio de 2009

Una de mis preguntas tontas


La verdad es que no recuerdo desde cuándo tengo esa costumbre de querer comprender todas las cosas que me rodean en todos sus detalles. Probablemente por eso me gusta mucho la historia, o la filosofía, inclusive la astronomía. Siempre intento buscar las razones por las cuales las personas hacen lo que hacen y piensan lo que piensan.

Por ahí me han dicho que esa “maña” puede convertirse en algo hueva, porque mis dudas surgen en temas tan dispares como el origen del universo o los patrones de comportamiento de las cucarachas. Entre esas dudas tan variopintas, tengo una a la que no he podido encontrar una respuesta lógica que satisfaga mi afán de conocimiento: ¿por qué las mujeres se hacen fotos de sus pies?

La inquietud me surgió luego de ver la película Lost in Translation. Hay una escena en la que Scarlett Johansson y Bill Murray dialogan acerca de lo que ha sucedido en la vida de ambos. Murray cuestiona a Johannson acerca de lo que quiere hacer de su vida y ella le responde “en realidad no sé qué hacer. Probé con la fotografía, pero en realidad soy mediocre. Más bien creo que es un etapa de todas las chicas en las que nos hacemos fotos de nuestros pies y cosas así”.

Y bueno, he comprobado que es cierto que las mujeres se hacen fotos de sus pies. ¿Será una etapa? ¿Será un momento en el que retratar a sus pies en la playa, o en la universidad, o acostadas frente a un paisaje atractivo sea esencial para el desarrollo de sus personalidades?

Y bueno, claro, sé que existe un fetichismo con los pies, que tiene que ver con un tema estrictamente sexual (de hecho a mí me gusta ver pies de mujeres, es algo que veo siempre que conozco a alguien), pero creo que esa costumbre de sacarse fotos de los pies va más allá, o estará relacionado, o no tendrá nada que ver. No lo sé.

Igual y por ahí puede surgir gente que me diga que les gusta ver pies, igual que a mí, y que un par de pies bonitos les parece igual o más sensuales que un par de buenas tetas, o un buen culo. Que un par de pies bien cuidados hacen a las mujeres más atractivas. Vale. Eso es lo que podría decir alguien de afuera. Pero ¿por qué se hacen fotos de sus pies? Una amiga me dijo que para ella era algo místico, algo que va más allá de lo lógico. Otra me dijo que porque le gustan sus pies. Otra me dijo que era una pregunta muy tonta, y que no valía la pena responderme. Otra me dijo que era el momento adecuado para hacerse ese tipo de fotos, y que le nació y se las hizo. Bueno, todo eso es válido, pero a la vez me sigue dejando con la incertidumbre.

Y claro, ahora que ya estoy por terminar este texto y colgarlo, me doy cuenta que inclusive algunos se pondrán a pensar que soy un idiota por hacerles perder el tiempo al postear algo relacionado con este tema. A mí también me parece tonto, ahora que lo leo, pero sigo con la incertidumbre...

P.D. buscando imágenes para el post, me encontré con que existen 6.670.000 sitios web relacionados con “Fotos de pies”. Incluso existe un grupo de facebook que se llama Sacarse fotos de los pies

P.D 2 No he visto, ni conozco hombres que se saquen fotos de sus pies (ni quisiera conocerlos jajajajaja)

jueves, 18 de junio de 2009

Star Wars a lo Family Guy

Siempre fuí fan de esta serie, pero ahora podría decir que me gusta mucho más. Disfruten este capítulo que es genial.

martes, 16 de junio de 2009

Papi soy


Hace cuatro años que tengo la dicha de ser papá de un niño que bien se le dio a llamar Kaslem (que significa Vida en kakchiquel’). Sentimental que soy, pos igual me alegro que este día exista. Sin embargo para no hacerlo tan empalagoso, quiero hacer mención de la actitud en general que he visto cuando se acerca este día.

Realmente a casi todo el mundo le vale verga el día del padre
No hay ofertas especiales ni promociones en los restaurantes
No hay conciertos montados especialmente para los papás (aunque viendo lo que hacen para las mamás de traer a Enrique Guzman o algún músico dinosaurio que ni en su casa lo quieren ver, creo que esto no es tan malo)
Las ofertas de las tiendas y establecimientos sólo van en la línea de televisiones, computadoras y, en menor medida, herramientas y máquinas para jardinería. (Puta, hasta donde yo sé, yo no me paso todo el día viendo tele, la compu no la cambio todos los años y de jardinería no sé ni mierda)

Mis sugerencias podrían ir por esta línea:

Ofertas cerveceras en bares y restaurantes
Ropa (porque también la usamos)
Masajes eróticos
Ofertas en moteles (porque algunos somos solteros o tenemos novias)
Más ofertas cerveceras

Bueno, probablemente la onda del sentimentalismo no vaya mucho con nosotros los papás, pero igual tenemos sentimientos jejeje.

Pero bueno, ya en serio, me alegro de tener la suerte de ser papá de ese ser tan maravilloso que llena mi vida de sensaciones que son indescriptibles. Gracias Kaslem, por vos valió la pena el paseo en este mundito y el viaje al resto de la eternidad será más placentero con todo lo que me da tu presencia.

Y si, la paternidad es algo muy natural. Es el curso de la vida, por mucho que ahora la mayoría nos portemos reacios a traer a alguien a este mundo que cada vez nos presenta un panorama desolado y deprimente. Pero igual, a quienes nos tocó, preparados o no, deseados o no, como que se impregna en nosotros un chip o un comando para buscar ser mejores, ser más responsables. Qué se yo. Son sensaciones que no se pueden explicar con palabras, porque son emociones, son experiencias. Es un mundo que se vive cuando se vive.

Al final de cuentas, sea día comercial, sea un domingo pegándole a una pelota, o dando vueltas hasta marearte y seguir dandolas porque te piden más, o corriendo palomas en el parque, la condición de ser padre me ha transportado a una dimensión que nunca, ni siquiera en mis estados más puros provocados por las drogas o el alcohol, hubiera imaginado recorrer.


Me elevo, respiro
Sonrisa de niño
Fuerza descomunal disfrazada en amor y deseo
Kaslem, niño Vida
Tus pisadas tienen ya su huella propia
Me siguen, me buscan
Me das fuerza para ser mejor
Sos mi todo y yo sigo la nada
Me escudo en tu inocencia
Crezco con tu imaginación
Soy superhéroe y no hay criptonita
Soy grande, aún siendo pequeño
Soy perfecto
Soy una creación que sólo tu mente honesta ve
Es nuestro mundo
Y seguís teniendo algo de enigmático
Gracias por eso

viernes, 12 de junio de 2009

Sin nombre (pa' no condicionar)


Conversaba con una amiga la otra vez y ella me hizo el comentario de que yo era una persona “muy fácil” y que “me regalaba” muy rápido. Yo le respondí con una sonrisa y le dije “para que hacerte el difícil cuando es algo que te hace sentir bien?”. Esa es básicamente una de las lecciones que he obtenido de la vida. Dicho esto paso a lo siguiente: cuando las cosas se me complican, sabiendo que ambas partes estamos disfrutando, me confundo.

Escribo esta misiva, y me disculpo al expresar esto de forma tan “pública”, pero como decía antes, lo confuso de la situación, lo complicado de tu carácter, y la indiferencia que he sentido en las últimas semanas, me cohibieron a hacerlo en privado. De igual forma, no creo que nadie sepa quién sos vos. Incluso, no sé si vos llegarás a saber que sos vos, pero igual. Los blogs a veces sirven de catarsis y esta es una de esas ocasiones.

Lamento mucho que las cosas se hayan enfriado. Lamento mucho que la química que había entre nosotros haya entrado en estado de letargo. Lamento tu indiferencia hacía mis intentos de acercarme. Lamento que mis intentos de acercarme hayan sido timoratos y débiles. Lamento que el tiempo no haya estado de nuestro lado.

En alguna ocasión te dije que la espinita estaba ahí, y sigo considerando que ahí sigue. Sin embargo, visto lo visto, ahí se quedará por un buen tiempo. Creo, como dije anteriormente, esto es más una especie de liberación de cargas emocionales. Me hubiera gustado indagar en tu mente y saber cómo funciona. Me hubiera gustado compartir tardes con vos platicando sentados frente a cualquier cosa y explorarnos mutuamente, descubrirnos.

Pero, no se pudo. Ni modo, la vida sigue. Mi forma de actuar en estas situaciones seguramente no caza con lo que vos podrías esperar. Probablemente sea a la inversa. Seguramente sea de los dos lados jejejeje. Si algo aprendí mientras duró fue que de complicados y cerrados nos damos taco en ver quien se saca el primer lugar.

Para no alargar, te digo que espero que el tiempo juegue a nuestro favor en algún momento, y que, si ese momento llega, las ganas de compartir y descubrir sean mayores que el miedo a dejarnos conocer y ser vulnerables. Buena onda por todo, yo siempre querré ser tu cuate, y si me dejás ahí estaré.

martes, 9 de junio de 2009

So if you're lonely, you know i'm waiting for you

Yo sé que en la mayoría de los casos siempre es mejor que uno escriba sus propias letras, cuando se piensa en alguien en específico, pero a veces alguien lo ha dicho mejor, tons sólo se replica jejeje. Este es para vos...

So if you're lonely
You know I'm here waiting for you
I'm just a crosshair
I'm just a shot away from you
And if you leave here
You leave me broken, shattered, I lie
I'm just a crosshair
I'm just a shot, then we can die

I know I won't be leaving here with you

I say don't you know
You say you don't know
I say... take me out!

I say you don't show
Don't move, time is slow
I say... take me out!

I say you don't know
You say you don't know
I say... take me out!

If I move this could die
If eyes move this could die
I want you...to take me out!

I know I won't be leaving here (with you)
I know I won't be leaving here
I know I won't be leaving here (with you)
I know I won't be leaving here with you

I say don't you know?
You say you don't know
I say take me out

If I wane, this can die
If I wane, this can die
I want you to take me out

If I move, this could die
If eyes move, this could die
Come on, take me out

I know I won't be leaving here
I know I won't be leaving here
I know I won't be leaving here
I know I won't be leaving here with you


lunes, 8 de junio de 2009

El que es vuelve


Así decía el slogan de una antigua radio juvenil de finales de la década de los 90's (todavía existe pero no es lo que era). Y bueno después de dos años y medio de tener un carro agonizante y cansino tirado, ahora tengo un carro agonizante y cansino pero que camina jejeje.

Felicidades a mí, que pronto dejaré de utilizar los buses (bueno al menos en cierta medida, porque la gasolina vuelve a subir de precio y a veces sale mejor andar en bus que en carro)

miércoles, 3 de junio de 2009

Cita de a 6 centavos

Una mixta, una mini grapete y un paseo por la cosmopolita sexta avenida. El asunto iba sencillo: manitas sudadas, sonrisas nerviosas y los deseos carnales reprimidos por “el que dirán”. Habían valores y principios. Se podía caminar desde el guarda hasta el centro a las 7 de la noche y “no pasaba nada”. Le llamaban tacita de plata. Los patojos que vivieron esa época eran “patojos de bien”, no se metían con nadie y buscaban siempre superarse por el bien del país.

Ahora, esos patojos muestran en sus rostros el paso inminente del tiempo. Canas, arrugas, achaques y dos generaciones más de guatemaltecos se escriben en sus libros de cuentas. El baúl de los recuerdos y las añoranzas los mantienen cuerdos, al ver cómo la realidad de aquel país “bueno y seguro” que habitaron ahora es dominada por videos incriminatorios, manifestaciones polarizadas, asaltos, secuestros, asesinatos, narcotráfico y un largo etcétera. Eso patojos que recorrían las calles de la ciudad a pie y a altas horas de la noche, ahora se guardan en sus casas (convertidas en prisiones alambradas) antes de las 6 de la tarde.

Ahora, nosotros somos los patojos. Las citas seguramente no te salen a 6 centavos (ir al cine fácil te sale en Q100, más la gasolina, el parqueo, la cena o el cafécito y algún otro gusto para lograr que de la manita sudada se pase a algo más). La sexta avenida es de todo menos cosmopolita (aunque puede ser una alternativa, por sólo Q5, para evitar gastar esos ciento y pico de quetzales ya que la variedad de películas y series de tv es inmensa). Igual se puede caminar, pero corrés el riesgo de contraer un enfisema pulmonar por tanto humo de camioneta (por esto si no hay ley, ni supervisores del ministerio de salud, ni multas a quienes contaminan), o bien que te pongan por ahí, que los charas te pidan cigarros, que compartás tu comida con ellos, o cualquier cosa.

Oyendo a estos dos viejitos que me contaban de las “maravillas” de haber vivido en esa lejana y desconocida tácita de plata, pensaba yo que igual tiene su mérito el haber nacido en esta época, crecer en estas desordenadas y caóticas calles y experimentar diariamente lo que significa subirse a un bus, salir de noche, esperar a que cambie de luz el semáforo, echarse unas chelas y aguantar al desgobierno que tenemos.

Si, seguro era chilero meterse 20 centavos a la bolsa y vivir bien durante una semana, pero esos viejitos, que añoran constantemente esos años, deberían de ser más sinceros, a mi modo de ver las cosas, y aceptar que algo tienen que ver ellos también en lo que vivimos ahora. Algo hicieron o algo dejaron de hacer como generación.