martes, 30 de diciembre de 2008

Despedidas y bienvenidas

Como todo en la vida, los ciclos de este 2008 han sido interesantes, desgarradores y devastadores en muchas facetas de mi camino. Sin embargo puedo decir que a la par de lo desastroso del año, también existieron momentos celestiales y paradisiacos que sobrevivieron el día a día y me ayudaron a crecer más de lo que hubiera esperado.

A todos aquellos, y aquellas también jejeje, que dedicaron un momento en su cotidianidad para compartir una charla, una mirada y un roce, les agradezco porque sin esos momentos, el lado oscuro se habría apoderado de una forma casi definitiva.

Sin embargo, y con el respeto de todos aquellos y aquellas que se sienten cercanos a mí, a quien le agradeceré eternamente por estar a mi lado y hacerme parte esencial de su vida es a él, a mi niño Vida quien con su sonrisa, su mirada inocente y sus ganas de comerse al mundo en cada paso dan a mi existencia una inmensidad y una eternidad de sensaciones que las palabras no pueden describir.

Sé que había dicho que me aparecería por estos lares blogueros hasta el 2009 pero no podía dejar pasar la oportunidad de agradecer ese enjambre de experiencias que he vivido durante todo este año.

Saludos a quienes se pasan por este espacio, buena onda y prometo que los próximos posts no serán tan tan personales e intimos como este jejeje (bueno esa es una promesa típica de fin de año así que ya saben que muy poco de ella se cumplirá) Saludos

martes, 23 de diciembre de 2008

Poca tolerancia a la crítica

El titulo del post lo dice todo. Aquí en Guatemala es difícil opinar distinto porque luego luego, sin pruebas, sin fundamentos y sin decoro, lo van tachando a uno de mierda, basura, cucaracha y cualquier cosa que se le parezca.

Leyendo el post de André y su opinión acerca de la música rock en Guatemala, me di cuenta que aunque seamos gobernados por una pandilla de ladrones, corruptos y egoístas, que sólo piensan en sus narices y no el bien común, la realidad es que todas las esferas de la sociedad están llenas de gente intolerante, arrogante y bélica.

Me pregunto ¿qué tiene de malo que uno diga que algo es una mierda? ¿Acaso eso nos convierte en malas personas? o es que ¿es algo malo no querer seguir a las masas que aceptan cualquier cosa que les den, con tal de sentirse parte de algo? Ya lo dice Edgar, es todo una cuestión de llenar los vacíos existenciales de cada quien.

Pero también creo que es una cuestión de tener mente crítica. No sólo por ser guatemalteco merece nuestro apoyo. Si no miremos los noticieros producidos por la televisión abierta. O los periodicos. Las emisoras radiales. Todos y cada uno hacen productos que son copia de algo que ya se hace en el extranjero, y para terminar de chingar, son malas copias. Pero como es nacional, nos lo tenemos que tragar como idiotas. Pues no. Igual pienso que en este país hay gente con talento, con deseos de superarse y que enfrentan una y mil trabas y aún así siguen adelante. Creo eso es lo que hace falta, ser más abiertos a la variedad y diversidad, tanto de acciones como de opiniones. Cuando aceptemos que la demás gente piensa diferente que nosotros y nos demos cuenta que esa diversidad cultural, folclórica e histórica puede representar más una ganancia que una perdida para nuestra sociedad, ese será el momento en que empezaremos a abrir los ojos y darnos cuenta hacía donde queremos llegar.

Sin más que agegar (como carta formal jejeje) este blog se despide hasta el 2009. Que todos sus objetivos para este año hayan alcanzado buen puerto y los que no, pues siempre hay más tiempo que vida. Disfruten sus fiestas con sus seres cercanos. Saludos a todos

lunes, 22 de diciembre de 2008

Como Guatemala

Hace un par de años pensé que en el mundo se estaba poniendo de moda elegir presidentes estúpidos, campechanos e ignorantes, que creian que con chistes o con fingir desconocimiento e ignorancia de lo que sucedía se iban a poder salvar de las críticas y que sus estupideces no se iban a tomar en cuenta. A nosotros en Guate nos tocó Oscar Berger. Ahora no recuerdo en qué otro país había visto lo mismo, pero la comparación vino cuando el Real Madrid tuvo sus elecciones (si, me gusta el fútbol y soy seguidor del Madrid).

Para quienes no saben, esas elecciones, al igual que en nuestros paisitos tercer mundistas, estuvieron rodeadas de polémicas y escándalos. El tipo que ganó evitó que se contabilizara el voto por correo, involucró a los tribunales e hizo cuanto pudo por lograr llegar a la guayaba. Finalmente bajo su mandato el equipo ha logrado dos ligas españolas, pero han sido basadas en un juego mediocre, sin estrategia y con una arrogancia y prepotencia que han logrado levantar más enemigos contra el equipo.

Ahora, con un Barça jugando pletoricamente, se han descubierto muchos de esos males que aquejan a ese equipito mediocre y sin espíritu e identidad. Muchas veces, desde hace dos años, me he sentido enojado por ser seguidor del Madrid. Me doy cuenta que ese equipo representa a aquellas personas que tienen mucho dinero, y que creen que con tirar millones y millones, la gente estúpida como nosotros vamos a voltear a ver hacía otro lado.

Lo más trste es que mi primer post acerca del Madrid sea tan pesimista y que poco haya tenido que ver con el fútbol en si, precisamente porque el equipo no lo tiene. Ojalá tenga el descaro suficiente para seguir siendo seguidor de este equipo

viernes, 19 de diciembre de 2008

Que me rescate la cheerleader

Nunca he visto la serie Héroes (no por falta de ganas) pero he decir que aparte de lo intersante que se ve el programa, yo lo veria por esta chava, Hayden Panettiere. Tiene 19 años y aunque no estoy tan viejo, me saca lo viejo verde sólo de verla. Está buena la patoja. Ahí se las dejo pa que disfruten









jueves, 18 de diciembre de 2008

Falling away from me standing round and round

Corría el año 1999, si no estoy mal, año en el que Lepe y yo ya nos habíamos convertido en buenos amigos. Esta condición nos permitía, más a él que a mí, sugerirme esuchar nuevas bandas que había escuchado. Por supuesto que iba a hacerle caso al conocedor musical más completo que yo conocía hasta ese entonces.

El primer disco que escuché de esta banda fue Follow the Leader y quedé enganchado. Pronto conseguí la discografía completa, en la siempre útil, presente y eterna discoteca popular sexta avenida. Conforme fueron sacando nuevas producciones, ahí estaba yo pendiente para conseguirla. Curioso que no he encontrado a mucha gente que le guste Korn (incluso me tacharon de muco). Sin embargo es uno de los grupos más interesantes y frescos dentro del lado metálico de mis gustos musicales. Y bueno, para quienes si les gusten, acá les dejo el listado de los discos. Hasta donde sé, no tienen pass, pero si lo tienen me avisan.

Life is peachy

Follow the leader
Issues
Untouchables
Take a look in the mirror
See you in the other side
Mtv Unplugged
Untitled

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Y sigue la cadena

Tenía mucho tiempo de no escribir nada relacionado con la "cadena", pero sucedió algo que me hizo recuperar este agradable hábito...

La consecución de un ideal se estremece con rocas de vino blanco
El humo danzante figura frente al líquido
Ojos color centella, árbol de piel canela
Extrañamente la nada sucumbe en piernas carmesí
Matices que juegan a ser niños deseosos, espontáneos y juguetones
La braza encubierta se abraza a mis labios para convertirse en formas nuevas y efímeras
El sonido del asfalto crujiente rodea la noche cubierta por un manto anaranjado oscuro
Las charlas reflejadas en si mismas descubren que mi sueño imposible no es tal, y que mis suspiros a la noche solitaria no son tan ermitaños como creía
El presente emocional aún no cierra las puertas al futuro
TKM son tres letras que encierran más que un apocope
Éstas líneas intentan tener personalidad y finalidad
Llamas de una cabellera errante y frondosa iluminan los caminos de la inmensidad… de pronto los paralelismos parecieran desvanecerse
Entre ejes y líneas, la intención es ser
Luz que emerge de este túnel por ratos oscuro, por ratos cegador
Y la saga continúa, el crecimiento sigue
Flaca belleza con divinidad incluida
Intento controlar el deseo por dejarme llevar, por ser y no ser, por escuchar los susurros
Y el viento trae consigo voces desafiantes
No hay coherencia, sólo inercia
Las brazas se esfuman, se pierden, se entrelazan junto a restos del fumado
No hay interrogantes sólo ambición de expresar

lunes, 15 de diciembre de 2008

Carita mató casaca...

...y realmente no hubo más que hacer que resignarse a aceptar la derrota.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Bajo Fondo

Descubrí al grupo uruguayo/argentino Bajo Fondo, liderado por uno de los productores más reconocidos y famosos del continente latinoamericano Ricardo Santaolaya. Por ser él, y por algunos de los colaboradores en su último disco Mar Dulce(Cerati, Elvis Costello, Mala Rodríguez).

Realmente me gustó el grupo. Una mezcla de tango y sonidos sintéticos, eléctricos y una armonía melódica agradable. Creo que al fin en latinoamerica se empiezan a hacer cosas muy de nosotros, con un toque de modernidad. Eso de regresar a las raíces siempre es bueno, cuando se innova.

Bajo Fondo - Tango Club


Supervielle

Remixed

Mar Dulce

Pa`Bailar

Pass: dna

jueves, 11 de diciembre de 2008

Al respecto del día de la virgen de Guadalupe

La zona 1 está colmada, desde la semana pasada, de puestos que venden réplicas de los trajes típicos de los diferentes pueblos que conforman Guatemala. Todo esto como marco a la celebración del 12 de diciembre, día de la virgen de Guadalupe.

Hoy por la mañana que vi a varios niños vestidos con su traje, comencé a recordar que yo alguna vez estuve ahí, y también a preguntarme el por qué de esta tradición. ¿Por qué vestir a niños no indigenas con un traje indígena? ¿Por qué hacerlo en la celebración de una tradición religiosa? Recientemente leía un texto en el que un antrópologo fránces mencionaba cómo la influencia de la iglesia fue fundamental en los años de la colonización, y cuya función fue, principalmente, la de despojar a los pueblos indígenas de sus tradiciones, cultura y creencias.

Curioso cómo es que ahora, en estos días en que lo multicultural y el reconocimiento de la identidad de los pueblos mayas, garífunas y xincas están en boca de todos los políticos y los lideres sociales, este tipo de tradiciones aún se mantengan.

Y claro, comprendo lo de las tradiciones y tal. Pero eso no evita preguntarme si continuar con esto es necesario. Pero bueno, para el recuerdo queda que yo estuve ahi, llorando sobre mi bigote falso, posando frente a las cámaras de algún desconocido que seguramente cobró Q1 o algo así, con mis viejos detrás de él haciendo muecas para que no llorara y sacara mi mejor sonrisa...

Yo soy el chiquitío de rojo por cierto jejeje

lunes, 8 de diciembre de 2008

...y se acabó!!!

Pues nada, creo que ya es hora de empezar a recoger todo lo que este 2008 nos dejó, apgar las luces y cerrar. No me considero una persona muy festiva en estas fechas, pero si acostumbro a reflexionar (más de lo que hago cotidianamente) acerca de las cosas, logros, fracasos y experiencias en general que he vivido a través de este año.

Como lo dice el nombre de este espacio, yo no me manejo tanto en conceptos de bueno y malo. Por esa razón, con el inicio oficial de las fiestas en nuestro país puedo decirles a todos y todas (por aquello de ser políticamente correcto jeje) que deseo que el 2008 les haya sido colmado de muchas experiencias en todos las facetas de su vida y que las enseñanzas de esas experiencias sean de beneficio para lo que venga el otro año.

Y pues como cualquier miss en cualquier concurso de belleza, yo deseo que la violencia y el luto abandonen a nuestra sociedad, o al menos que nos de un respiro y que las crisis económicas y laborales nos den una chance para poder sacar a este paísito tercer mundista adelante. Saludos a todos (y todas)

viernes, 5 de diciembre de 2008

Action figures

Mi amigo Edgarín ha posteado un sin fin de veces su afición por las figuras de acción. Pues bueno, yo no soy un gran aficionado a ellas, porque para mí son juguetes, y como tal hay que jugar con ellos. Sin embargo hace unos cuatro años me compré un set de Dragonball Z, una de mis caricaturas favoritas, que me costó unos $47, sin duda la mayor cantidad de dinero que he pagado por unos juguetes.

En principio los puse junto a la ventana de mi apartamento. Uno a uno ordenaditos "cuidaban" del centro histórico con su mirada de plástico. Pero, luego nació mi chavito y el pasotismo de estas figuritas cobró nueva vida y, como es de esperarse, la mayoría se fue perdiendo hasta que ahora sólo me quedan unas cuantas, las que, cada vez que aparece aquel, sufren lo que cualquier juguete sufre, y disfruta también, en las manos de un niño.

En fin, este es una especie de tributo a esos muñequitos que creo ahora se divierten mucho más que antes, cuando sólo se mantenían ahí parados acumulando polvo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Reality crap

Hablaba ayer con alguien acerca de los famosos realities gringos y esa moda que aparentemente no parece terminar. Según esta persona con quien hablaba al respecto, los realities han creado una serie de celebridades del aire, sin que estas personas posean el talento necesario para serlo. Recientemente estuve viendo el programa Rock of Love en el VH1, que trata de la supuesta búsqueda de amor por parte de Bret Michaels.

En realidad no lo vi todo, porque realmente me da una hueva pasar una hora frente a la tele viendo la vida de alguien más. Sin embargo me pareció interesante el hecho de cómo esta gente, con el objetivo de ganar dinero y popularidad, son capaces de llevar la hipocresia a niveles insospechados. Para mi sorpresa, me encontré con que una de las finalistas, Daisy (que está pasada de buena) y quien mencionaba en el programa que su vida se iba a acabar, que estaba totalmente enamorada del tipo ese y bla bla bla, ahora ya va a sacar su propio reality.

Lo peor de todo es que esa epidiemia de lo "real" se propagó por todo el mundo, y programas como la academia, latin american idol, big brother y algunos más de los que no tengo idea, siguen inundando la caja boba. De ahí surgen estos "entes" como Carlos Peña, a quien tanto se idolatró en este país el año pasado, y por el que varias personas me tacharon de anti patriota por no apoyar "lo nacional", y quien probablemente ahora estará perdido en algún barcito de México, tratando de ganar algo de dinero, buscando historias en algún taxi para que al final le terminen grabando un su disquito.

En fin, como un punto a favor de estos programas es que uno se entretiene, y que lo de Carlos Peña fue un accidente que no va a sucedernos en un buen tiempo (esperemos)

martes, 2 de diciembre de 2008

Sting/Clapton

Nunca fuí un gran fanático de Sting, creo por esa su actitud de genio musical y el más celebre practicante del sexo tántrico. Igual, tampoco voy a negar que tiene buena música, aunque me gustó más en su etapa con The Police.

Sin embargo fue en estos días en los que me enteré que tuvo una colaboración con uno de mis guitarristas favoritos, Eric Clapton. La colaboración fue para Lethal Weapon 3, la tercera entrega de aquella serie de películas en las que Mel Gibson y Danny Glover luchan contra grandes mafias.

Igual comparto la canción que está bastante bien. Clapton además tiene otra colaboración cno
Elton John, en el mismo soundtrack, llamada Runaway Train (no confundir con aquella de Soul Asylum). Saludos

domingo, 30 de noviembre de 2008

De costa a costa

Últimamente he comprendido que los contrastes que este país nuestro nos regala son tan profundos como evidentes. La topografía, las costumbres, los idiomas. Hasta la forma de caminar y de verte a los ojos varía según la latitud en la que uno esté. Y para sacar todas esas conclusiones, que son pocas, no hace falta mezclarse en la profundidad de cada pueblo o etnia que elaboran una nación multitodo. Basta rascar un poco la superficie para observar esas características.

La semana que recién pasó tuve la oportunidad de visitar las dos costas de Guatemala. Primero fue el pacífico. Y bueno, qué decir del pacifico. Sitio de fiestas, desmadres e intentos por borrar la realidad con sal, arena y amaneceres de fotografía. Esa visita se dividió en dos partes. La primera de “trabajo” (lo pongo entre comillas porque el trabajo se sufre y se hace porque hay que hacerlo, yo me la gocé). Por primera vez en mi vida tuve la oportunidad de navegar mar adentro, 55 km para ser exactos, como parte de un torneo de pesca deportiva patrocinado por el INGUAT y la asociación de pesca de Guatemala. 55 km de agua que me separaban de tierra firme, acompañado por un grupo de 5 estadounidenses, varias cañas de pescar y el deseo de ver en vivo especies marinas que generalmente solemos ver en la tele o cocinándose en una gran olla. Curiosamente no me afectó tanto el mareo, al menos comparado con otros compañeros de profesión que también estuvieron en el viaje (uno de ellos aseguró haber vomitado por lo menos 25 veces, yo lo hice sólo 2 :D). Tristemente no vimos ningún pez o especie marina, pero la experiencia fue interesante.

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La segunda parte también fue una primera vez. Luego de la fiesta de cumpleaños de una chava a quien acabo de conocer, salió esa frase tan característica de los chupes chapines: “sale puerto!!!”. Creo que cualquiera de nosotros ha escuchado esa frase luego de un despelote alcoholizado. Y bueno, después de ser uno de los que insistió en hacerlo, mi viaje transcurrió entre sueño y sonidos lejanos. El viaje de ida, con el pato como hábil co
nductor, me dejó un único recuerdo. Entre mi sueño escuché que nuestra otra compañera, Irene, me preguntó “tienes para el peaje”. Recuerdo haber hecho un intento por sacar dinero de mi bolsa, pero el sueño y el alcohol en mi sangre no me lo permitieron. Ya luego en la playa, como a las 4 de la mañana, la cumpleañera y otros dos compañeros nos adueñamos de ese mar que es tan chapín como las tortillas. En esta ocasión y a pesar de las ondas frías, el agua estaba cálida, gentil y relajante. En definitiva una experiencia agradable, sobretodo por la compañía.

Luego el miércoles recién pasado me tocó cubrir el día de los garífunas, que se realiza el 26 de noviembre de cada año. Lo curioso de esta celebración, y el choque cultural que provoca, es ver personas negras hablando como hablamos nosotros. Nuestras expresiones, nuestros modismos. Y digo esto porque por la televisión y el cine, uno medio se acostumbra a ver a personas de color hablar en inglés, medir mil metros de altura y ser excepcionalmente buenos para el basket. Igual y luego te dejan con la cara de signo de interrogación cuando se expresan en su idioma natal, el garífuna. Una cultura de la cual no hemos aprovechado mucho en este país. Por ahí cada quien se enfrasca en su propio universo olvidándose que existen mil galaxias más, y que el intercambio es beneficioso para ambas partes. Y eso que Livingston es un tributo a la colisión de pueblos. Por un lado de la isla la punta, los garífunas, el rice and beans, sus grandes ojos, su mirada perdida y su andar cadencioso. Por el otro los q’ueqchi’s con la mirada tímida, sus maneras discretas y su amabilidad cotidiana. No son tan fiesteros como los garífunas, pero de igual forma te hacen sentir bienvenido.

Y al final de mi viaje, logramos conocer a un par de chicas estadounidenses/beliceñas, quienes muy amablemente nos colaboraron para sacar un trabajo que teníamos que realizar. Una gama de culturas, idiomas y sabores confluyeron en esta semana. Desde el castellano, pasando por el creole, el garífuna, el q’ueqchi`y el chapin. Muy buena semana la que disfruté. Si tienen mi facebook ahí colgué algunas fotos de Livingston y en vivaGuate.com hay unas de la pesca deportiva. Saluditos a todos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Mírenme, mírenme!!!!!


¿Por qué trabajos que entorpecen el fluido continúo del tránsito vehicular no puede realizarse de noche, cuando son pocos los carros que circulan en las calles de la ciudad? ¿Por qué la necesidad de las autoridades de realizar únicamente trabajos que puedan verse cuando lo importante no es que se vea sino que funcione? ¿Por qué los guatemaltecos seguimos juzgando al monje por su hábito y no por sus habilidades? ¿Por qué las autoridades no piensan en el bien común sobre el personal? ¿Acaso es necesario que todos veamos las cuadrillas de reparación de carreteras para saber que la municipalidad está haciendo su trabajo? ¿Es necesario ver a un empleado municipal cada minuto?

En ciertos casos creo que, contrario a esa campaña municipal, sería bueno no ver a los empleados cada minuto de cada hora de cada dia. Creo que su trabajo avanzaría más rápido, y sería menos molesto para el resto de habitantes de la ciudad.

martes, 18 de noviembre de 2008

Cu CUM ber

El edgarín puso esto en su blog, y bueno, me pareció tan bueno que se lo presto y lo comparto por acá. Igual visiten su blog de ahuevo

lunes, 17 de noviembre de 2008

Dios toca el blues


Otro buen disco que vale la pena escuchar. En sus días de roquero de los años setenta, salido de Cream, fánaticos y aficionados a Eric Clapton escribían en las paredes "Clapton is God". No entiendo por qué nunca he escuchado mucho de él. Recientemente descubrí a la banda Cream, donde participó. Esuché su colaboración con B.B. King en Riding with the King. Por ahí he esuchado varias veces el unplugged que grabó a principios de los 90's y, como casi la mayoría, conozco su Cocaine.

Y a pesar de no saber mucho de él y su música, de una forma más directa, confieso que hace un par de años estuve aprendiendo a tocar una canción que se llama "Tears in Heaven" para interpretarla estilo serenata a una niña que me gustaba mucho. En fin, como sigo en el beat del blues, un disco que vio la luz en 1994, From The Craddle. Me gustó bastante, recurre mucho a los riffs clásicos del blues, al sonido melódico de la armónica y, aunque Clapton nunca vivió lo que los bluseros negros de Alabama, Georgia y Chicago vivieron, las letras no dejan de tener eso que te dice "estoy comiendo mierda, y por eso toco, escucho y vivo el blues"

Eric Clapton - From The Craddle

viernes, 14 de noviembre de 2008

Black Ice

Hace aproximadamente un mes salió Black Ice, la última placa (diría el vigilante) de los australianos de AC/DC. A mi siempre me gustó esta banda, y aunque no me conozco todos sus discos, si he de reconocer que mi colección de ellos ya es numerosa. Yo recíen hoy me enteré de Black Ice en la prensa y corrí rápido a "adquirir" mi copia en uno de esos amables sitios de internet que mueven música y demás.

En realidad yo nunca he notado un cambio radical en el estilo de esta banda y este disco no es excepción. Si quieren "comprar" el disco en el mismo lugar que yo, sin ningún problema les dejo la dirección. Lo recomiendo si les gusta el grupo y si saben que con ellos van a canciones y estilo calcado de track en track, pero al final es bueno y pegajoso.

AC/DC - Black Ice (2008)

Les dejo también una de las canciones que más me gustan de ellos.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Elote loco


Domingo seis de la tarde. El hambre aprieta las tripas. Cocinar no es una opción muy placentera. Comer comida rápida tampoco. La idea es hacer algo diferente, sencillo, barato y rico. Para mí, la mejor opción es ir a la esquina de la 8ª. Calle y 6ª. Avenida del parque central. Ahí se ponen unas señoras que venden toda clase de elotes. Elote cocido, asado con sal y limón y, mi preferido, elote loco.

Para quienes no saben qué es un elote loco, simplemente es una mazorca de elote cocida al vapor. Es untada con mayonesa, salsa kétchup y mostaza y espolvoreada con queso duro. A mí, automáticamente me lleva a mis años de infancia. Pasar una eternidad comiendo el elote, con la cara llena de mayonesa y queso. Por supuesto que la servilleta que dan las señoras no alcanza para limpiar el desastre que uno hace al comerse uno de estos elotes.

No cabe duda, para mi es una buena opción, y si se puede acompañar con una tostada de guacamol y un arroz con leche, mmmmm

lunes, 10 de noviembre de 2008

Jorge el curioso


Luego de una conversación que tuve con la menor de las Garcia, salió a colación que mi signo zodiacal chino es el mono. Toda la noche era el mono aquí, el mono allá. "Eso es típico del signo del mono" me decía la insistente Anita.

Al final de la noche, desistí en mis intentos de defenderme y caí en sus argumentos. NO había mucho que hacer jeje.

Viendo el discovery con mi chavito me topé con una caricatura que se llama Jorge el curioso, y adivinen qué, es un pinche mono. Esto va para vos Anita

jueves, 6 de noviembre de 2008

Tecno hip-hop

La influencia a medias de mi viejo, junto con la rebeldía e irreverencia innata que siempre ha caracterizado mi personalidad fueron factores elementales y naturales para que mis gustos musicales jalaran más por el rock, los cuatro tiempos y el ruido estridente que siempre es etiquetado como bulla por parte del resto.

Y a pesar que esa es la tendencia que domina mis gustos, siempre es bueno diversificar y explorar nuevos ritmos, grupos y tendencias. Y es que desde los tiempos del break dance, thriller y los sonidos electrónicos de Depeche Mode, Pink Floyd y un largo etcétera, los sintetizadores y sus ritmos siempre me atrayeron sutilmente. Aunque realmente me quedé enganchado luego de ver aquella película House of Party. El baile, la batalla entre Kid y Play. Definitivamente la vibra y el feelin' del rap era algo que me atraia.

Y sin pensarlo mucho mi atención se giró a la música hip hop. Primero fue lo comercial. Vanilla Ice. Hasta vi su película. La idea era aprender a bailar de esa forma. Seguro que así iba a levantar muchas miradas. No hubo más por ese lado. Luego surgieron un montón de grupitos. Technotronics, aunque no es rap, Kriss Kross, Sir Mixalot. Todos con sus versiones Hip-Hop. Todos con la idea de ser una alternativa rebelde contra un sistema que no los tomaba en cuenta. Aunque luego se volvió el asunto de buscar culos más grandes. Imponer modas de ropa al revés. Videos más alocados y originales.

Finalmente descubrí que el verdadero hip-hop es el de negros. Más duro. Más honesto. Más hijo de puta. Public Enemy. Onyxx. Snoop Dog. Fueron mis primeros contactos. Todo el gangsta rap que surgió a mediados de los 90's. Al igual que el rock, para mí, este rap tenía esa cualidad. Rap pesado, con huevos y vale madres. Caiga quien caiga.

Luego surigieron las vertientes populares del rap. Vino el R&B, el hip-hop de los beastie boys, de N'Sync y de un montón de grupos pop. De ahí surgió la idea del reguetón y otro largo etcétera. No me enfoco en eso. Igual siempre queda en el recuerdo esos inicios a principios de los 90's. Siempre viene a la memoria lo que uno hacía en esos entonces.










martes, 4 de noviembre de 2008

Feelin' the blues

Desde mi último post de Chuck Berry no había posteado nada. Principalmente porque me habían sacado la madre por no interiorizar más en mis gustos y en las razones por esos gustos. Pues bien, qué decir del Blues? De todos los géneros musicales que he conocido, ninguno me inspira la necesidad de sentirme melancólico, triste y desdichado, tanto como para escribir, compartir y magnificar mis frustraciones a niveles súblimes (esos niveles donde las emociones de lástima y humillación no llegan a ser siquiera conceptos).

El blues te lleva a ser alegre en la tristeza. A ver lo bueno en lo malo. ¿Cómo podés explicar y contarle al mundo que la mujer que más amaste te dejó por otro, te tiró de la casa y te sacó hasta el último centavo que tenías? La mejor forma es con una armónica, un par de riffs y unos lentes oscuros.

En esta etapa en la que he estado metido desde hace más de 10 años, pero no ha sido hasta ahora que he conocido realmente a los exponentes de este género, he descubierto una similitud entre quienes se movieron en este género y que, al final, fueron los precursores de muchos géneros musicales posteriores.

Muddy Waters con su blues sobrio, triste y solitario. B.B King con un aire de realeza, un estilo más alegre y positivo. Chuck Berry que cuenta sus historias de desamor, desilusión y desengaño como si contara el capítulo de la última comedia que leyó. Tres exponentes del blues que puedo recomendar firmemente.

Y pues como cada quien debe de sacar su opinión acá les dejo un par de enlaces.

Muddy Waters - Hard Again
B.B. King & Friends
Chuck Berry The Definitive Collection

Ahí me cuentan qué les parece...

lunes, 3 de noviembre de 2008

Dios con una pelota

Seguir el fútbol en este país no se hace por decisión propia, se hace por inercia. Al menos en los primeros años de vida, porque ya luego cada quien decide para qué lado jalar. Algunos jugaron la final de juventud en alguna oportunidad y el fútbol se convirtió en su vida. Otros eran pateados, humillados y excluidos así que el fut es la peor mierda deportiva que pueda existir en la faz de la tierra. Otros ni se afligen y siguen a lo suyo. El planeta fútbol es parte de un universo desconocido y poco atractivo.

Sin embargo la inercia infantil inicial la transformé en una pasión medida y controlada, pero pasión al final de cuentas. Durante mi primer mundial que recuerdo lúcidamente, el de México ’86, mis conocimientos en la materia se reducían a comprender, vagamente, las reglas del juego, salir al portal del comercio a buscar estampitas para el álbum conmemorativo del evento e intercambiar cromos con los amigos del colegio. Ni siquiera en las tradicionales chamuscas* salían a relucir los nombres más destacados de los jugadores que participaban en las canchas de los estadios mexicanos de mediados de los ochentas.

Recuerdo vagamente que presencié un partido de grupo entre Paraguay y Uruguay (los dos nombres me daban mucha risa). Mi hermana mayor iba por los guaraníes y yo por los charrúas. O al revés, no recuerdo exactamente. Lejos de sentir los colores de una camiseta, eran los primeros pasos y las primeras probadas de lo que significa apoyar a un equipo en un mundial. Cada jugada, cada falta, cada acercamiento, el partido lo vivimos con una intensidad insospechada (al final del partido mi mamá llegó a regañarnos, apagar la tele y amenazarnos que si no nos comportábamos no veríamos el resto del mundial). Creo realmente que esa pasión era mas por la tradicional lucha entre hermanos que por el resultado final del partido.


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Sin embargo con el transcurso de los partidos, mi interés y mi atención se fueron enfocando en otro equipo sudamericano. El nombre de Diego se fue haciendo más común en los corredores del colegio y todos querían ser el 10 en las justas deportivas en cada recreo. Pronto se convirtió en la estampita más codiciada. Como a todo el mundo, los goles frente a Inglaterra me dejaron fascinado y desde entonces mi equipo favorito fue la Argentina. Disfruté terriblemente la consecución de ese campeonato. Desarrollé un gran rechazo hacia los alemanes, futbolísticamente hablando, y mi primer ídolo deportivo se llamó Diego Armando Maradona.

El siguiente mundial fue otra cosa. A los diez años ya muy pocas cosas son por inercia y los gustos y aficiones son más por decisión y convicción propia que por imposición paternal. Los audífonos eran el contrabando a los salones de clases.

Durante ese mundial ya no era sólo Maradona sino Goicochea quien era el preferido para encarnar en las chamuscas. El para penales. Finalmente llegó la final, la revancha contra Alemania. La decisión penosa del arbitro mexicano Edgardo Codesal (ya parezco el Allan recordando detalles insignificantes pero valiosos) dio el campeonato a Alemania. Controversial. Al igual que el Diego, las lágrimas corrieron por mi rostro. Mi pasión por el fútbol llegó a su máxima expresión. La derrota era parte de ella. Desde ese entonces vi Copas Americas, Mundiales, finales de Champions y nunca otro jugador de fútbol supo llenar el lugar de ídolo en mi universo futbolístico.

Con los años mi pasión fue disminuyendo al punto de convertirse, como mencioné antes, en algo controlado. Si mi equipo gana, me alegro, lo celebro. Incluso llego a restregar en la cara de aquellos que apoyan a otros equipos. Todo con respeto, pero siempre con un aire burlesco. Eso te da el fútbol. Pero también comprendí que si mi equipo perdía, también alguien más podría restregármelo en la cara. Al final de cuentas si el equipo de mi predilección gana o pierde, eso no afecta en nada mi vida, por lo que la pasión desmedida, el fanatismo radical y el odio ultra hacía otros colores no forma parte de mi vocabulario futbolístico.

Ahora que Maradona vuelve a ser parte de la constelación de estrellas en el universo del fútbol, todas esas sensaciones infantiles y prepubertas me volvieron a la mente. “Diego no es una persona normal” dice una canción. Falta esperar que el mito futbolístico pueda sacarse más genialidades de su chistera izquierda y que mi equipo favorito vuelva a consagrarse campeón mundial otra vez.

domingo, 2 de noviembre de 2008

miércoles, 29 de octubre de 2008

Retroclásicas

Corría el año 1992. A mis doce años mi vida transcurria entre los capítulos de Voltron, los transformers y lo que mis maestros de primero básico fingían enseñarme (siempre tuve una especie de cualidad rebelde contra la autoridad). La pubertad hacia su aparición.

Musicalmente no sabía mayor cosa, más que la música que mi viejo ponía, que no era cualquier cosa (Led Zeppelin, Jimi Hendrix y todos esos roqueros sesenteros y setententeros que alimentaron el alma hippie de mi viejo, aunque realmente nunca lo fue). A pesar de esa gran variedad yo jalaba más por el grupo Rana bailando su socaribe, y dandole una pastilla de menta a la secretaria para ver si caía y asi saciar su calentura. Incluso había pasado por una etapa texmex que ahora que recuerdo me da como escalofríos.

De pronto apareció un mi primo con un acetato de un grupo que se llamaba "Pistolas y rosas". Qué extraño dije, pero bueno, hay que escucharlo. Pirata desde el inicio, lo primero que hice fue pedir un cassette y grabarlo completo. Me molestaba mucho cuando una canción estaba por terminar y de repente los botones de play y record saltaban porque se había terminado la cinta del lado A. A grabar completa otra vez la canción en el lado B.

A partir de ahi, timidamente comencé mi travesía por el mundo del rock. Después de Guns, conocí a Metallica, luego a Pantera, Cannibal Corps. Mi cuarto antes tapizado con diplomas de alumno destacado, condecoraciones de primeros lugares en actividades deportivas, súbitamente se vio invadido por posters de Iron Maiden, mujeres y carros (que bueno que lo de los carros no se me quedó).

Pero fueron las "pistolas y rosas" quienes me dieron la bienvenida formal. Cada vez que sonaba November Rain en la radio, saltaba sobre el sofa con una escoba en la mano, y en el momento del solo, pretendía ser Slash. Siempre ponía un toque personal a cada interpretación. Ya sea que me tiraba del sillón, tiraba la escoba. la somataba, o simplemente terminaba el solo con la cabeza baja.

Ahora que viene noviembre lo recuerdo

sábado, 25 de octubre de 2008

Historias de una camioneta (parte 2)

De pronto el tatuaje, los lentes oscuros, el pelo largo encendieron algunas alarmas. Sin embargo ella misma apagó el pequeño incendio. “Te dolió?” preguntó, señalandome el tatuaje con la mirada “No mucho”, respodí. “Yo quiero tener uno, pero tengo 19 años y todavía me mandan” me dijo. Una pequeña advertencia. Estaba tanteando el terreno. “Y tú? Cuantos años tenés?” “Tengo también 19” contesté. Una risa incredúla se dibujó en sus labios. “No te creo, yo más bien digo que has de tener como 23”. Me alimentó el ego y mi seguridad se fortaleció. Al mismo tiempo que me hablaba, me tocaba constantemente el brazo y cuando reía se recostaba en mi hombro.

Sin más preámbulo, me animé “Entonces qué? Me aceptás la invitación a comer?” “No sé, me pueden regañar en mi casa. Mi tía me está esperando”. “Bueno, comemos y luego te acompaño al parque, lo prometo”. Era el momento. A una cuadra de la octava calle el asunto estaba entre continuar la historia y ver hasta dónde llegaba o pararme, bajar y dejar que la imaginación hiciera el resto. Me miró como buscando algo para terminar de animarse. “Te prometo que te hago lo que querrás” mencioné. Claro en ese momento hablabamos de comida, pero creo que ninguno de los dos se refería a la comida precisamente.

Y en efecto, mi última frase la convenció. Nos bajamos del bus y empezamos a caminar. El camino desde la 3ª. hasta la 7ª. Avenida fue bastante interesante y un poco curioso a la vez. En realidad no recuerdo lo que me decía, sólo pensaba en qué iba a hacer. Cómo lo iba a hacer. De pronto empecé a sentir una tensión en la parte baja de la espalda. Saqué un cigarro para tratar de tranquilizarme y ella al verlo preguntó si eran cero grados, a lo que respondi negativamente. De igual forma me pidió uno. Al encederlo, noté que me temblaban las manos. La risa interna me invadió. Me sentía como un quinceañero que está a punto de ver su primer par de tetas en vivo. Al llegar al elevador, uno de los trabajadores del edificio me saludó. Yo lo saludé de regreso. Es curioso, pero en su mirada habia como una especie de complicidad. Tampoco era la primera vez que me veian entrar con una chava. Pero esta vez era diferente. Esta era una chava a la que acababa de conocer hacía tan sólo 20 minutos, y ya la tenía al umbral de mi puerta.

Como todos los nuevos visitantes, al llegar a mi piso, quedó maravillada con la vista que tengo. Al igual que mucha gente nueva, preguntó acerca de los temblores. Ya nada me importaba, la tensión seguía presente en mi espalda por lo que tenía que hacer algo. Lo curioso es que mi refrigerador está desconcetado. En mi apartamento lo único que tengo de comida es un sobre de consomé de pollo, un poco de té de ginseng (bénditos chinos) y arroz precocido. Mientras hacía la pantomima de que iba hacía la cocina, ella, que estaba parada bajo el marco de la puerta de mi habitacion me vio y me preguntó “Con quién vivís aquí?”, “solo” respondí. Eso fue lo último que se dijo. A partir de ahí nos dirijimos a mi cama e hicimos lo que teníamos que hacer. Finalmente ese par de tetas que 10 minutos atrás me pedían que las viera fijamente a los ojos me dieron la bienvenida a un festín del cual antes no había comido.

Los detalles de esa parte de la historia me los reservo, o más bien lo guardo para el orgasmo de coche. Al finalizar nuestro asunto, tal y como prometí, la acompañé al parque morazán. En señal de agradecimiento le compré una bolsa de piña con pepita y chile, mientras, yo me comi una de melón. Me dio su número de teléfono y me dijo “ahí me llamás” a lo que respondí “seguro, tal vez la próxima semana”. En realidad no lo haré. Arruinaría el momento. Mejor que quede así. De esta forma pasará a la historia como la primera vez con una desconocida. De esa forma no la olvidaré.

Volví a mi apartamento casi a las 5 de la tarde. Como no lo pasaba hace ya un buen tiempo, el lugar olía a sexo. Me deshice de los envoltorios de los condones que utilizamos, rehice mi cama, bebi un poco de agua, me preparé una sopa instántanea de cinco pesos, me fumé un cigarro y me recosté en mi cama con la satisfacción de haber hecho algo que nunca antes había hecho y que, probablemente, creo nunca más volveré a hacer...

viernes, 24 de octubre de 2008

Historias de una camioneta (parte 1)


Eran alrededor de las 2.30 de la tarde. El día en esa parte de la ciudad estaba nublado, un tanto fresco, dirian los viejitos. En mi cabeza los planes de acción para poder salir, o al menos alivianar, la crisis económica en la que me encuentro sumergido, rondaban y se entrelazaban unos con otros, “hay que mostrar seguridad”; “es necesario adoptar X o Y actitud”, “las cosas se mejorarán con el tiempo y el esfuerzo”.

Despuès de 15 minutos de estar parado esperando el bus, mis pies, junto con mi paciencia empezaron a agotarse. De pronto de la nada apareció la camioneta 2 que me llevaria al centro de la ciudad, en donde abordaría otra camioneta para llegar a mi destino final, y asi poder enviar unos pendientes que tenia. Me subí y al caminar entre las filas de los asientos noté que los únicos lugares disponibles estaban hasta atrás, a la par de la puerta de salida. Me senté y en la siguiente parada se bajaron unas personas dejando un asiento completamente vacío. Generalmente no soy de los que se cambian constantemente de lugar, pero en esta ocasión decidí hacerlo. Realmente me llamó la ventana. De cierta forma siento que estoy viendo una película. Viendo los cuadros que componen la vida cotidiana de este nuestro desordenado, caótico, violento, inverosimil y anecdótico pueblón. Cada escena es una postal urbana.

Frente al campo de marte, por ejemplo, hay unas instalaciones del ejército. No estoy seguro realmente qué hacen en ese lugar, pero cuando la camioneta pasó por ahí noté una manta que rezaba “Industria Militar. Bazar”. Por un lado habia unos 15 aprendices de soldado sentados en la acera luciendo sus nuevos uniformes verde olivo (el Estado Mayor de la Defensa acaba de estrenar nueva indumentaria para los efectivos del ejército. Hora de otra ampliación presupuestaria jejeje). Por el otro un pequeño toldo con prendas alusivas al ejército. Botas, playeras, chaquetas, pantalones. No cabe duda que la crisis mundial nos afecta a todos por igual.

En fin, de ahí hasta la entrada de la 11 avenida de la zona 1 el viaje fue más o menos normal. Al menos iba cómodo porque tenía un asiento sólo para mi. De pronto, al cruzar la 16 calle, empecé a ver cómo un montón de gente comenzó a subirse, algo inusual en ese tramo, ya que por lo general es aquí donde el bus se empieza a vaciar. “Adiós comodidad pensé” De pronto veo entrar una ajustada blusa de rayas horizontales color fucsia. Lo primero que mi mirada captó fue el tamaño del pecho de la chica que portaba dicha blusa. Esperaba que pasara a la par mía para poder voltear la mirada y verla más detenidamente ya que, como sucede usualmente, a todas las chavas que se suben a un bus donde yo voy, nunca se sientan a la par mía. Será miedo, será el tatuaje, serán los lentes oscuros o será el semblante de loco que tengo, no lo sé. Pero en esta ocasión no fue así. Se sentó a la par mía. Además de su sugestiva prenda de vestir, llevaba en la mano izquierda una bolsa plástica grande, similar a esas bolsas que te dan en esas tiendas multidepartamentos. En la otra traía su bolso, el cual dejó caer sobre mi pierna, o casi. Inmediatamente sentí su mirada sobre mí. Durante dos cuadras los pensamientos anti crisis económica y la afición por crear postales urbanas desaparecieron por completo. También mis planes previamente trazados. Lo único que corría en mi cabeza era “hay que hablarle” “debo mirar tetas, con sutileza, pero igual debo verlas”.

Seguía sintiendo su mirada sobre mí y veía en ella la misma inquietud por hacer el primer movimiento. Y lo hizo. Sacó su teléfono y empezó a hacer unas llamadas. Marcaba e inmediatamente cerraba el teléfono. “Esta es mi oportunidad” me dije a mi mismo. Quienes no estamos acostumbrados a acercarnos a desconocidas, las líneas para entablar una conversacion de la nada con alguien inédito, suelen ser tontas y obvias. “Qué? No te contestan?” todo un físico cuántico él con sus inteligentísimas preguntas. A pesar de lo obvio y estúpido de esas líneas, creo que las mujeres agradecen el gesto de atreverse. Inmediatamente con una sonrisa me miró a los ojos y me respondió “No”. Lógico. Si no está hablando por teléfono es porque nadie le contestó.

Pero bueno, el primer paso estaba dado. Lo importante en estos casos no es llegar, sino saber mantenerse. Venía lo más complicado. Conseguir información personal. Nombre, destino, tamaño de brasier (ah no eso no). Con una voz entrecortada por la ansiedad esbocé “vivís en el centro?” “ Si, vivo por el parque morazán, y tú?” Ajá, vive por mis terrenos. La ansiedad, la inseguridad y la tartamudez empezaron a dar paso a una seguridad conocida. El sartén empezaba a darme el mango. “Si, yo vivo tambien por el parque” repliqué. “Morazán?” “No, central”. Fue en ese momento que algo me poseyó. Pudo ser su sonrisa coqueta. Pudo ser su mirada. Probablemente hayan sido ese par de tetas que me pedían a gritos verlas de frente y a los ojos. Me dije a mi mismo “qué pisados, si te dice que no, igual no la volvés a ver nunca”.

“Y qué andás haciendo? Trabajando?” me preguntó, al tiempo que intentaba indagar tras mis lentes oscuros hacia dónde apuntaba mi mirada. “No, hoy es viernes y el trabajo es para los pobres” contesté; “la verdad es que voy a mi apartamento a cocinar algo porque no he almorzado y tengo hambre”. Me sentía en total control de la situación. Sé por experiencia que para una mujer, un hombre que cocina es como un eclipse total de sol. Les han contado de ellos, pero nunca lo han visto. “Si querés te invito a comer”. Su mirada me dijo que todo estaba hecho. La sonrisa pasó de coqueta a sensual. Esas sonrisas son clásicas. Medio de lado, casi guiñendo el ojo y mostrando un poco la dentadura. Esa es la sonrisa que te dice “vamos a ver que tan bueno sos”. Pero no todo estaba hecho aún. De pronto ella recordó que vive en Guatemala y que los extraños son sinónimo de aparecer en la portada al día siguiente en Nuestro Diario.

miércoles, 22 de octubre de 2008

:’(

En el año 2002 aproximadamente, comencé a conocer a mucha gente europea, quienes vinieron a nuestro país de visita. Algunos se quedaron a vivir. Otros, después de su tiempo de vacaciones, volvieron a sus países de origen. Otros, se fueron, pero han mantenido un contacto cercano con Guatemala. Como todo turista extranjero, todos y cada uno de ellos quedó fascinado por muchos aspectos muy característicos de nuestro país. La amabilidad de su gente. El colorido y la variedad de las tradiciones. La maravillosa y cambiante naturaleza. Su comida y un gran largo etcétera. Todo esto a pesar de las condiciones de violencia, marginación y pobreza en la que está sumida la mayoría de guatemaltecos.

Sin embargo uno de éstos amigos con los que he mantenido contacto me hacía una observación en un detalle pequeño, pero a la vez muy importante. Él me decía que a diferencia de su primera visita en el 2002, ahora se había dado cuenta que la gente ya no sonríe más. Yo no había reparado en ese detalle, probablemente porque no soy del tipo que se sonríe con todo el mundo por la calle. Pero igual al tener en cuenta ese dato, me di cuenta que es cierto.

Los guatemaltecos han perdido su sonrisa.
Tristemente la situación en la que está el país ha obligado a la gente a desconfiar de cualquiera que se les atraviese. Un gesto amable ahora puede ser sinónimo del primer acercamiento a una extorsión, un secuestro o algo peor. Todo el mundo se esconde tras sus vidrios polarizados, su furia e ira hacía cualquier cosa que no sea de su agrado y tras el desinterés por cualquier cosa que se cruce por su camino.

Bueno, yo como un optimista compulsivo soy de la idea que esos pequeños detalles son los que nos marcan como individuos y como sociedad. Como mencioné anteriormente no soy precisamente un durazno en miel, pero al mismo tiempo siempre intento afrontar las crisis con la mejor cara posible. No sería lógico que nos dejemos deprimir como sociedad porque, primero, eso sería aceptar que hemos fracasado, y, segundo, no veo a Guatemala como un país con psicólogos capacitados y preparados para atender tantos casos de depresión crónica y agorafobia que podría sufrir la población (la landívar gradúa más de 100 psicólogas anualmente y honestamente no creo que sean lo mejor).

En fin no se trata de caer en esos estados de ánimo tipo los libros “Cómo alcanzar la felicidad” o “La crisis detrás. Sonrisas eternas”. Igual es triste que un rasgo muy característico y bonito, uno de los pocos ahora, de nuestra gente lo estemos entregando e intercambiando al miedo y la desesperanza…

lunes, 20 de octubre de 2008

Feliz día de la Revolución

Hace 64 años Guatemala vivió, a mí criterio, uno de los momentos más genuinos, legítimos y puros de su historia. La revolución del 20 de octubre de 1944 trajo consigo una serie de cambios a un país y un Estado en decaimiento y desuso. Durante el período revolucionario, de 10 años exactamente, nuestro país se libró del sistema feudal económico, alargado por empresas gringas de esos días. Los guatemaltecos conocieron el concepto de seguridad social, y se iniciaron las construcciones de sistemas de interconexión urbana de transportes, se crearon las escuelas federadas, la infraestructura del país empezó a adecuarse a tiempos de cambios que auguraban un bonito futuro para éste país. Pero creo que lo más importante que lograron esos gobiernos, fue el de crear y asentar una atmósfera de unión en la que los diferentes pueblos que conforman nuestro país se sentían con la esperanza de que los años de represión, discriminación y racismo sufridos serian cosa del pasado.

Pero, y éste es un pero que nos ha marcado desde entonces, vinieron los putos gringos y, escondidos en sus miedos y temores, acusaron al gobierno de Jacobo Arbenz como comunista, respaldado por terratenientes enojados porque sus privilegios estaban siendo revocados, a favor de las grandes mayorías. Y como son las cosas. Uno de los mejores presidentes que ha tenido este país, salió desnudo, humillado y abucheado, mientras que uno de los peores recientemente fue recibido con aplausos, muestras de apoyo y silbidos.

Obviamente yo no viví ni de cerca todos esos eventos. Pero después de haber leído, escuchado y visto la historia de Guatemala desde ese entonces hasta la fecha, me he dado cuenta que el país y su gente carecen de dirección.

Lejos de decir y hablar de lo obvio y de todo lo que todos sabemos, pensaba que deberíamos cambiar de fiesta nacional. Realmente el 15 de septiembre se conmemora la firma de la “independencia”. Sin embargo esa fecha solamente significó la nacionalización de las propiedades, ya que el sistema económico, social, educativo y cultural del país se mantuvo exactamente similar al que España impuso. Además los mal llamados próceres de la independencia, hicieron arreglos con terratenientes y finqueros mexicanos para anexarse a ese país. La verdadera independencia sucedió casi dos años después, el 21 de agosto de 1923, si no estoy mal.

Deberíamos de sacar las banderitas, los colores patrios, las cancioncitas y todas esas mamadas con las que la gente demuestra su “patriotismo” para octubre. De esa forma realmente estaríamos celebrando el nacimiento de un país, porque es a partir de lo logrado en esa época que los idealistas y soñadores vislumbran a Guatemala.

Casi como hacen los franceses celebrando el día de la Bastilla. Realmente no celebran un acto protocolario en el que se ve poco, comparado con lo que se mueve detrás. Celebraron una acción del pueblo cansado de un sistema que los oprimía y sólo buscaba el bien de unos pocos. Es más, la monarquía francesa desapareció.

Queda la esperanza que nosotros no tengamos que esperar 250 años para sentirnos como una verdadera nación.

viernes, 17 de octubre de 2008

Amores de niñez, o más bien, calenturas de un niño precoz

Creo que fue a los cinco años cuando yo empecé a ver a las mujeres, no niñas, con ojos de “ella me gusta y me hace sentir cosas que no había sentido antes” (no puedo decir sexo, porque no sabia qué era eso). Me sentía atraído por sus curvas, sus sonrisas, su manera de atraer y de siempre estar ahí para complacer nuestra mirada. Y eso que eran los ochentas y la ropa y las modas no eran las más adecuadas para la sensualidad femenina.

Al ver el comentario de una compañera llamada Abril (no sé si ese será su verdadero nombre), me recordé del personaje de las Tortugas Ninja, llamada Abril O'neil. Luego recordé que yo me sentía bastante atraído por ella. Reportera, aventurera, voluptuosa y de cara linda y angelical, no recuerdo haber conocido a ninguna reportera del medio nacional que se aplique a estas características. Algo así como encontrar a una Loise Lane. Lo único reprochable era su forma de vestir, no invitaba mucho a la sensualidad. Pero claro, no debería. Eran los ochentas y las caricaturas no tenían porque ser fuente de pensamientos lascivos y pecaminosos. Al menos no tan evidentemente.

Pero díganle eso a quienes crearon a Jessica Rabbit. Bueno, obviamente que me iba a gustar ella. A quién no. Recuerdo que todos los fines de semana les pedía a mis papás que me llevaran al cine a ver la película. Fue en los extintos cines Géminis, Tauro y el otro no recuerdo, que estaban en la 4ª. Avenida y 8a. Calle de la zona 1. No sé qué decir de ella. No hay palabras para describir lo que sentía en aquel entonces. Pensaba que mujeres así sólo podían ser caricaturas, y que nunca en mi vida real vería a una así de carne y hueso. (Ahora las cirugías nos han dado esa oportunidad). Al verla, maldecías al pinche Roger, un conejo idiota, sin gracia y con mucha suerte, por estar con ella. Realmente, qué podrá hacer un conejo con una mujer como esta? Tampoco estoy alardeando, pero creo que podría hacerle más de lo que un simple conejo podría.


Y bueno, después de eso conocí el animé. Los japoneses con sus fantasías, nos engancharon a sus historias intrincadas, fumadas, dramáticas, cargadas de artes marciales, misticismo y aventuras. Además de todo eso, metieron personajes femeninos irreales, ideales, voluptuosas, extravagantes, con cortes de pelo estrafalarios, ojos grandes, el color de piel perfecto, piernas largas, bien torneadas y vestimentas adecuadas para resaltar sus atributos físicos. Qué hacer con mujeres así? Bueno, mi mente no llega a tanto. Supongo que después de Jessica, encontrarme con chicas así me dejaría estático. Al menos por un momento jeje. Igual, no quiero dejar la idea con este post, que me la paso fantaseándo con mujeres de series animadas. Igual tampoco mentiré si les confieso que en algún momento deseé encontrarme con una versión carne y hueso de ellas. Igual supongo que para quienes se sienten en exceso atraídos por estás mujeres bidimensionales existe el hentai y todos esos rollos y así sacien sus fantasías.



Pues bueno cada quien. Perdón a la amiga Abril por utilizar su nombre para recordar mis perversiones y calenturas infantiles jejeje.

martes, 14 de octubre de 2008

Nostalgia invernal

Por alguna razón los últimos meses del año me traen sensaciones de melancolía. Caminando hoy por la calle sentí el viento frío característico de esta época. Antes cuando era chavito, el aire frio era como muy bienvenido. Aunque no fui nunca un gran fanático del beisbol, era en éste mes cuando nos juntábamos con mis cuates, sacábamos nuestros guantes hechos con mitades de pelotas de plástico, un bate improvisado de un palo de escoba y una pelota de tenis (nunca supe de dónde venían esas pelotas de tenis). Esa era nuestra actividad de iniciación vacacional.

También el frío de octubre me recuerda a los barriletes, el fiambre, y la sensación de que un año más se termina. Tampoco he sido muy fanático de la navidad y toda esa gran bulla que se le hace siempre. Aunque digo ahora que me siento como emocionado, porque ya no la vivo yo como yo, sino la vivo a través de los ojos de alguien más, de mi chavito, que estoy seguro este será realmente el primer año en el que disfrute todas esas babosadas y es cuando empieza a forjarse sus tradiciones y sus costumbres con el venir de este viento frio.

Pero lejos de todo eso, comprendo que la nostalgia y melancolía que me invaden en éstos últimos meses se deben a una serie de factores. Tampoco quiero entrar en detalles, porque son detalles un tanto tristes, y la tristeza no es parte de mí ahora. Si puedo contar que en diciembre yo realizo una de las pocas, si no la única, tradición que yo tengo. Desde el primer día del mes, hasta el último, ni una sola rasuradora toca mi rostro. El primer año que lo hice, que fue como en el 2003 creo, fue bastante gracioso, porque eran islas de pelos esparcidos por mi cara. Ahora la barba ya parece la de un hombrecito recién salido de la pubertad. Ya no son pelos largotes y desagradables, y la barba ya tiene una consistencia digna de llamarse barba. Pues bueno, esa es mi única tradición. Vamos a ver cómo me va en la construcción de nuevas, y que sean adecuadas y disfrutadas por mi chavito.

jueves, 9 de octubre de 2008

Al respecto de las mantas en el palacio


Ayer por la tarde leí un post del paranoide que hablaba acerca de las mantas que están puestas en el palacio nacional de la cultura. Pues bueno, primero en cuanto a lo que mencionó este amigo acerca de quienes gustamos del centro histórico y sus calles, pues qué puedo decir. Es una cierta mística creo yo, es como un lazo que uno siente por estar ahí. No sé si será la historia, el desorden, la bulla o el conjunto. Igual es agradable moverse por estos lados. Que conste que no es ser reaccionario, sólo trato de explicar un poco el gusto y la afinidad que algunos sentimos por el Centro Histórico.

Y precisamente yo he podido ser testigo cercano de muchas de las cosas que suceden alrededor de éstas tres o cuatro manzanas que llamamos Centro Histórico. Cuando vi por primera vez las mantas que están colocadas en el portal del comercio, me puse a pensar que me parece bastante triste que la influencia de un grupo de conocidos míos que están laborando en el gobierno, se ha limitado únicamente a exaltar ciertos eventos que se han sucedido en nuestra historia.

No quiero decir con esto que el desplegar extractos de las noticias que sonaban en la época de la revolución, darlos a conocer y mantener presente en el inconsciente colectivo estos datos no sea bueno, es más, es algo que debería de enseñarse en las escuelas y colegios de forma obligada. La historia y los hechos pasados son lo que nos han llevado hasta el lugar donde estamos.

Sin embargo, también pienso que, al igual que acciones que se han hecho desde que yo tengo memoria, éstas acciones, como el de imprimir en mantas de vinil los rostros de Arbenz, de Oliverio Castañeda más me parece una mamada. Yo creo que deberían de retratarse los valores y principios de la revolución y de las luchas populares en las acciones que cada día realizan los trabajadores del Estado, para mejorar la calidad de vida del pueblo en general. Puede sonar a cliché, pero igual esa es la realidad. Bueno, puedo entender que este puede ser un primer paso, aunque las marufiadas que se ven cada día en el mundo político guatemalteco son de pena.

Pero también, en mi caso particular, más pena aún, porque hay algunas personas que están ahí dentro, en quienes yo creía, primero como personas, y luego como funcionarios. Triste que sea hoy, diez meses después, una de las únicas cosas palpables que se vean de su trabajo. Luego de toda las platicas y las pajas, creo que todos hubieran encajado mejor en el ministerio de cultura y deportes, y estando ahí vaya que si no hubieran decepcionado.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Sindrome de la camioneta

Apretado, sintiendo respiraciones varias por sobre todo el cuerpo. Y no son esas respiraciones ricas que uno busca en compañía de alguien especial, o no tan especial, pero alguien a quien uno invitó a estar dentro de nuestro propio espacio personal. Y así como esas respiraciones son agradables cuando uno las solicita, o las permite, de igual forma son desagradables y molestas cuando vienen sin anunciarse. De igual forma son los roces físicos. Que te agarro una nalga. Que te pongo mi sudado cuerpo sobre el tuyo. Y por ahí, por esa cercanía vienen los olores intensos, olores naturales que todos expelemos, pero que en situaciones de aglomeración, aunado a los pobres hábitos de higiene de muchas personas, estos se vuelven insoportables.

Esa es la situación extrema que se puede vivir dentro de un vehículo del transporte público guatemalteco. Sin embargo creo que este es un referente para muchas cosas que suceden en situaciones diversas. Por ejemplo, a veces me ha tocado ir sentado en la camioneta, no es una situación de caja de sardinas, sino más bien la mayoría de pasajeros van cómodamente sentados. Yo voy muy tranquilo, viendo por la ventana el paisaje urbano desordenado de nuestra ciudad, pensando en mis rollos. De repente siento que la persona que está sentada a la par mía, empieza a mover su pierna y pegarla junto a la mía. Luego sus brazos empiezan a invadir mi espacio personal. De repente, y sin ningún descaro, la persona, sea hombre o mujer, vieja, joven, gorda o re gorda, ya está encima de mí, y claro decir algo es como instar a la violencia, y faltar a las normas del buen estar (claro yo si le he reclamado a varias personas, después de haber sido "sutil" y pegarme lo más que he podido a la ventana).

Otra situación. Un salón de clases, una sala de conferencias, o cualquier lugar en donde se realicen actividades con grupos de gente numerosos. Pues eso, el grupo numeroso de gente no gusta de distribuirse equitativamente a través del espacio que la habitación ofrece. No, eso sería demasiado cómodo, adecuado e ideal. La realidad es que todos se aglutinan cerca de la puerta, apretados y sintiendo respiraciones sobre el cuello. Si uno quiere salir o entrar, mínimo hay que sentir cosas que uno realmente no quiere sentir.

¿Por qué será que a los guatemaltecos les gusta estar amontonados unos sobre otros? Mi teoría es porque la mayoría siente una necesidad de codependencia. Esa onda de si estoy cerca de alguien, o de muchos, no me va a pasar nada. Claro, en una camioneta tiene sentido, mientras más gente haya, menos posibilidades de un asalto, a mano armada al menos, porque cualquiera te puede tocar, sacar cosas de la bolsa, o cualquier cosa que pueda ocurrir en estos espacios reducidos.

Para mi, lo de las camionetas es un tanto insoportable, pero hay que hacerle ganas, porque si no tenemos carro, ni modo, a pagar el quetzal. En cuanto a las otras situaciones que se dan, me da bastante risa. El síndrome de la camioneta se manifiesta en cualquier lado.

La imagen es de http://www.guate360.com/galeria/data/media/9/IMG_2549.JPG

lunes, 6 de octubre de 2008

Blood junkies


En nuestra bella y querida Guatemala, una sirena de ambulancia, una cinta amarilla de policía y una unidad móvil del MP son sinónimo de tumulto, conmoción y la segura portada de Nuestro Diario y Al Dia de la mañana siguiente.

Es increíble ver y vivir cómo en nuestro país eventos deplorables y condenables atraen a tantas masas y son el ingrediente ideal para las ventas y la culturización de nuestra sociedad. Hace como tres meses estaba haciendo un trabajo relacionado con el transporte público, y en mi investigación encontré un reportaje que sacó una revista, ya desaparecida. En él, el reportero mencionaba que el día de la inauguración del sistema de transporte colectivo patrocinado por la municipalidad, lo que más captó su atención fue ver que la mayoría de las personas cargaba una copia de algún periódico sensacionalista bajo el brazo. Esta gente, que constantemente se queja de la situación que los golpea diariamente es la primera consumidora de esos productos, y es la misma que constantemente allana el camino para que el estilo de vida y la cultura de violencia se asiente cada vez más en los cimientos de nuestro país.

Y hay una explicación bastante sencilla para éste fenómeno. A los chapines les gusta la sangre, el terror y la violencia. No es extraño ver un cuerpo de algún cristiano que acaba de ser asesinado, rodeado de niños, adultos mayores y gente de todo tipo. Un accidente de tráfico, por muy sencillo que sea, será la causa para un congestionamiento de cientos de metros de longitud porque todos y cada uno de los conductores, tienen que pasar cerca del accidente para ver si hubo algún muerto, o si hay sangre regada en el asfalto. Y así se pueden citar cientos de miles de ejemplos y situaciones que, lamentablemente, suceden a diario en Guatemala.

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Yo me considero una persona optimista, pero al ver estas actitudes me hacen plantearme la idea de que esta sociedad se mantendrá sumida en el lugar donde está actualmente. Claro, es sencillo culpar al Estado y a sus funcionarios por la incapacidad y la ineptitud con la que manejan los hilos del país. Por muy cierto que esto sea, también es necesario tomar en cuenta que los cambios, para que sean realmente efectivos, son necesarios hacerlos de forma individual y concienzuda.
No tiene sentido, por ejemplo, que existan trabajadores municipales recorriendo las calles de la ciudad con escoba en mano, si constantemente la basura es lanzada de autobuses del transporte público, escolares y similares, carros particulares y peatones que simplemente no pueden guardarse sus desechos y esperar a encontrar un recipiente adecuado para la basura. Para mí es lo mismo bajarse el pantalón y cagar en cualquier momento y lugar a tirar basura sin que nos importe si es en la calle, un edificio público, un bosque o donde caiga.

Son estas actitudes las que hacen peligrar mi fe en la gente de este país. Es ese el miedo que invade más mis pensamientos. Claro, me puede pasar algo en cualquier momento, pero es la indiferencia masiva la que mata, la que entierra y la que permite que los vicios que se han enraizado en nuestra sociedad se mantengan y se conviertan en perpetuos, en detrimento de nuestra salud mental, física y emocional.

Deberíamos de dejar el disfrute por la sangre y el caos a una sala de cine. Al menos ahí pagamos por ver escenas sangrientas.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Los Simpsons vs. Padre de Familia

La televisión ha dejado de tener la importancia que tenía. Yo reconozco que la uso más para la play que para ver programas. MTV se convirtió en reality TV, lo mismo que VH1 (ahh los Behind the Music), y así podría seguir con una serie de canales que realmente ya no presentan buenas alternativas de entretenimiento, o tal vez soy yo quien ya no se siente interesado en la programación habitual, de cualquier forma ya no inspira ni llama como antes.

A pesar de esto, tampoco hay que negar que si existieron programas que marcaron una época. Para empezar, puedo hablar de dos de ellos. Los Simpsons y Padre de Familia. Dos programas con el típico set de la familia típica gringa. Papá, mamá, hermano mayor, hermana menor, bebe y una mascota. Aunque el set es el mismo, la forma de presentarse y su temática es totalmente diferente. Como son dos series que he visto, digamos que asiduamente, se me ocurrió compararlas porque... mmm bueno, porque si jeje




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Los Simpsons

Bueno, qué decir de ellos. Cuando me enteré de la existencia de este programa, era como una especie de pasaporte para la vida social escolar. La mayoría de mis compañeros tenían cable y todos los días llegaban contándose los detalles del capítulo anterior de los simpsons. Yo no tenía cable, así que no era parte de esas tertulias. Finalmente el canal 3 empezó a pasarlos. Luego, ya con tv por cable en mi casa, lo daban en un canal mexicano, y después en el Fox, en sus primeros años. Resultó que de no saber nada de ellos llegué a verlos tres veces al día. Ese rollo con las personas amarillas de Springifield llegó a convertirse en una especie de culto. Homero era como el punto de referencia para las estupideces, para las borracheras (estupideces) y señalar las carencias intelectuales y mentales de nuestros pares (estupideces). En fin que desde los 14 hasta los 24 años, ellos eran la referencia pop de nuestra cultura.

Ya metidos en ellos, pues bueno, a mi modo de ver las cosas, la serie fue genial, porque tenía la gracia de alimentarse y burlarse descaradamente de la realidad típica gringa. Bastante fresco y original. Pero como una vez mencionaron los patojos de South Park, Los Simpsons han hecho y dicho todo lo que se podía decir y hacer. Homero ya no es sólo hace idioteces porque bueno, todos hacemos idioteces de vez en cuando. Ahora ya es alguien que es idiota por llamar la atención. Bart es un patojo que perdió su encanto y ahora sólo hace travesuras por inercia. Lisa aburre con su aire pretencioso y sabelotodo y Marge una mujer frustrada, sin preparación y sin ambición para hacer algo más con su vida. Ah si, Maggie ni a putas aprendió a hablar.

En fin, 18 años es demasiado tiempo para hacer y decir cosas que nos mantengan interesados. Lo único medianamente interesante de ellos son las escenas del sillón al inicio de cada capítulo.



Padre de familia

Otra familia típica gringa. A diferencia de los Simpsons, los Griffin son de color rosado, sabemos exactamente dónde viven, Quahog, Rhode Island, y la idiotez de Peter, el papá, no tiene comparación con ninguna otra.

Comparemos. Peter es un borracho irresponsable. Sus antepasados se remontan a la fundación de la república gringa y ha traspasado el mundo bidimensional lamiendo ranas. Su esposa es una maniática sexual, medio ninfomana, y bastante fiestera. El hijo, Chris, es un retardado mental, con un mono como enemigo y con habilidades en el dibujo. Meg, la hija, es una desadaptada social, con serios vacíos existenciales y totalmente ignorada por su propia familia. Stevie, el bebe, habla, piensa y se desarrolla como un verdadero personaje de la serie. Contrario a Maggie, su participación es esencial. Junto con Brian, el perro que habla, maneja, tiene sexo con mujeres, fuma y lee, son dos personajes inverosímiles e interesantes.

Como no soy crítico ni nada, puedo decir que yo descubrí la serie en el 99. Me pareció genial. Una incongruencia tras otra. Citando otra vez a los patojos de South Park, realmente parece que los escritores son dos manatíes que juntan ideas al azar, de ahí la explicación del porque de cada situación.

Desde que empezaron, han sido bastante irregulares. Los cancelaron y luego volvieron a surgir. Creo que tienen en total 6 temporadas y cada capítulo, sin una línea coherente, la esencia de esta familia es, bueno realmente no sé cuál es su esencia. Sólo sé que son un cague de risa total. No son tan populares como los Simpsons. Mucha gente probablemente ni los ha visto. Seguramente no puedo decir que puedo comparar una situación de mi vida con algo que haya pasado ahí, porque yo nunca he peleado con pollos gigantes, por ejemplo, pero creo que la función de entretener y divertir es bien lograda por este programa. No hay mucha crítica a la realidad que nos afecta diariamente, y si la hay, es de una forma burlesca, ridícula y fuera de toda concepción normal.

Si tienen el FX véanlo. O si soportan los promocionales de la televisión nacional, en trecevisión lo pueden ver a las 7 de la noche.



martes, 30 de septiembre de 2008

Dictador de mi propio espacio

Seré "dictador de mi propio espacio" escribía Allan. Me parece bastante interesante esa frase. De repente esa es una de las máximas de ésta vida. Me doy cuenta, en estos vaivenes emocionales que en la realidad y en la sociedad en la que vivímos nos enseñan constantemente a ser socialmente adecuados, políticamente correctos. La educación no pelea con nadie. Y mientras hacemos eso, se nos va el tiempo en tratar de adaptarnos a lo que nos rodea, y nos perdemos en normas, reglas, amabilidad.

¿Después de eso qué nos queda? Pues nada, no nos queda nada. Al final somos un estropajo humano, porque nos dedicamos casi exclusivamente a ser y hacer lo correcto. A hablar quedito, a voltear la mirada. A ver cómo las oportunidades las aprovechan otros que se salieron un poco de la palangana.

Con esto, no quiero meterme a explicar o diseccionar el actuar de la sociedad. No me importa. Cada quien hace de su culo un candelero. Más bien intento forjar un camino. ¿Hacía la oscuridad de mi ser? Probablemente. Y si así es ¿qué tiene de malo? ¿A quién le afecta que yo sea un inadaptado social? ¿A quién le molesta que mis modos no sean los preferidos por otros? Pues a mí ciertamente no. Ultimadamente, yo igual busco lo que todos. Tener felicidad y tranquilidad en mis días, y lo haré de acuerdo a mis formas, mis métodos, mi personalidad. Eso implica cagarla, acertar y, al final de cuentas, vivir. A quien le guste, bienvenido. Serás tratado como te merecés. A quien no. Igual, también serás tratado como te merecés.

Siempre recuerdo un video de la universidad, en donde me entrevistaron. Una de mis respuestas a una de esas preguntas juveniles fue "yo sólo pido lo que me merezco, no pido más, no pido menos". Por alguna razón, por ciertas personas, por algunas situaciones me perdí. Dejé de buscar eso, y quise algo más. Y bueno, a lo mejor es como dice el título de éste post, necesito buscar lo que me merezco, conocerme, aceptarme y al final de cuentas ser el dictador de mi propio espacio...

lunes, 29 de septiembre de 2008

Empezar de cero

Saquemos los muebles de la habitación, apaguemos las luces y vayámonos. Sellemos el recinto, enfriemos las paredes al cero absoluto y extraigamos hasta la última molécula de aire, de modo que dentro no quede nada.

No es pretender creer que el vacío no tiene nada. Más bien es intentar utilizar esas partículas remanentes para empezar a crear otra vez. El pasado no es más que una base necesaria y fundamental para construir los cimientos del presente...

Tiempos difíciles de asimilar, el estallido de la nada y su aroma invitan a desvanecerse en umbrales de incertidumbre y decaímiento. Desaprovechar y desperdiciar el vacío es una equivocación que se paga lentamente, no se saborea y se sufre. El fondo, el abismo, son escenarios conocidos y malgastados por mi realidad. El entorno se deterioró, y las cargas se aumentaron, y aunque existió un espejismo que me hizo creer capaz de ser, se desvaneció con el paso del tiempo, y me dejó a la espera de encontrar una replica, que me sacuda como la primera vez, como la original.

Corre y va de nuevo. Toma 3, 4 o 60. Las necesarias para imprimir una imagen imperfecta que buscará siempre la perfección (aún y cuando no existe), pero que conseguirá su objetivo si se sigue intentando...

Lo bueno de la vida es que siempre nos da oportunidades para empezar de nuevo, y hay que aprovecharlas...

Saquemos los muebles de la habitación, apaguemos las luces y vayámonos. Sellemos el recinto, enfriemos las paredes al cero absoluto y extraigamos hasta la última molécula de aire, de modo que dentro no quede nada.

viernes, 19 de septiembre de 2008

El mundo al revés


En estos últimos días, que han sido dedicados casi exclusivamente a lidiar con situaciones cotidianas de mi vida, he llegado a empezar a comprender ciertas cosas. Generalmente me jacto de tener un control acerca de los detalles y eventualidades que me rodean. Que sé a dónde voy y qué diablos quiero hacer. Aunque todo eso no es completamente falso, también estoy entendiendo que mis fallas y mis carencias se hacen mucho mayores a causa de ese alardear mío.

Más humano no puedo ser. Soy el más idiota, el más inexperto y el menos en todo. Puedo decir a ciencia cierta que ahorita lo tengo todo al revés. No me quejo, realmente creo que todo llega y pasa por algo. El día llega de noche, y así estamos pisados.

Igual me he tomado el tiempo para explorar otros puntos de vista, y espero que estos hayan tenido una influencia positiva en mí. Ya lo veremos. Creo que ha llegado el momento de expresarme y dejar ver al verdadero yo. A ver si me aguanto a mi mismo en esta etapa...

Por cierto, empecé a escribir algo que había querido desde hace ya un buen tiempo. Por el momento se llama Untitled, en honor a una historia sónora de Pearl Jam, luego veremos si ese será el nombre final o tendrá otro. El tiempo y el subconsciente lo dirán.